TOMÁS SANCHA LENGO (1880-1905)
FRANCISCO SANCHA LENGO (1874-1936)
In memoriam

martes, 6 de marzo de 2012

Alma Española

Alma Española (1903-1904) nace como una revista semanal ilustrada, aunque sus grandes firmas literarias han hecho, a menudo, olvidar su parte gráfica. De corta vida, con tan solo veintitrés números, comenzó con doce páginas para pasar -desde el número noveno- a las dieciséis páginas; en el número veintiuno, quizás anunciando su pronto final, volvería a la docena de páginas iniciales. Aunque no confeso, pues no figura su nombre en ningún lugar, todas las investigaciones señalan a José Martínez Ruiz (Azorín) como el director literario real de la revista, junto a Ramiro de Maeztu y Pío Baroja (a partir del número catorce, los modernistas toman el poder de la publicación y los noventayochistas fundarán España). La caricatura sirve a la revista en su empeño social y político, y para ello aparecerán por sus páginas los nombres de los dibujantes más destacados del momento.

AE 10/1/1904 Col. BASL
Tenemos la suerte de contar con una espléndida edición facsímil del semanario realizada por Ediciones Turner en 1978, con introducción, índices y notas de Patricia O'Riordan, magníficos pero evidentemente, como suele ocurrir en estos casos, centrados en la parte literaria. En el índice onomástico de ilustraciones se mezclan las firmas de los dos hermanos bajo la entrada SANCHA LENGO, y en el último párrafo del prólogo, dedicado a la música y al arte en la revista se nos dice: La forma más elevada de la caricatura se encuentra en la obra de Sancha, cuya autobiografía sale en la serie "Juventud triunfante" (X, 13); las caricaturas suyas que salen en el último número nos dejan con una visión gráfica y sombría de la "España Negra". Francisco Sancha, en efecto, publica en el número diez de Alma Española, el 10 de enero de 1904, en la sección titulada Juventud triunfante (página trece), una autobiografía escrita acompañada de un retrato fotográfico suyo y de tres de sus dibujos (Mi niñez, Mi primavera, Mi vejez). Hay que decir que estos tres dibujos son los únicos que el autor publicará en esta revista. Francisco, aún sin cumplir los treinta años, es ya un artista consagrado, tanto en España como en Francia, y ya veremos la curiosa historia del dibujo Mi vejez.

AE 20/12/1903 Col. BASL
Las obras del número veintitrés del 30 de abril de 1904 (seis dibujos, incluida la portada) se deben a Tomás Sancha Lengo, al igual que los del resto de números (nueve en total) bajo las firmas T. S. Lengo, S. Lengo, Sancha Lengo o Lengo, incluido alguno dado por Anónimo. Tomás comienza a colaborar en Alma Española en el número siete del 20 de diciembre de 1903, en la página siete, con dos caricaturas de los hermanos Quintero, ilustrando el artículo de Fray Candil El género chico, de la sección Desde mi celda.
Deleitémonos con los dibujos de los dos hermanos en el último y primer mes de dos años, 1903-1904, significados por el deseo de regeneración de un país que todavía continúa esperando.



martes, 14 de febrero de 2012

El fondo Garrido

Antonio Garrido Villazán (1855-1928) fue general de Brigada y Académico de Bellas Artes, entre otras labores, ocupaciones antagónicas pero no inusuales en algunas sorprendentes biografías. Concentrándonos en las facetas artísticas de nuestro gran emprendedor, su trabajo en  La Ilustración Española y Americana (redactor jefe, secretario) y su generosidad permitió que una gran cantidad de dibujos originales publicados o realizados para dicha revista fueran donados en vida a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, institución de la que fue nombrado académico en 1903 y en la que se guarda un magnífico retrato de nuestro prohombre realizado en 1913 por José Garnelo (1866-1944). La longeva publicación (1869-1921), continuadora de El Museo Universal (1857-1869) cimentó su notorio éxito de público en la calidad de sus firmas, resaltadas por una edición impecable que se beneficiaba además del gran formato de sus páginas (40 x 28 cm.). Entre los años 1987, 1991 y 1995 María del Carmen Utande Ramiro publicó en Academia (números 64, 72 y 81) las tres partes de Inventario de la colección de dibujos originales para La Ilustración Española y Americana de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; allí descubrimos, digitalizados gracias a la labor de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, los dibujos, junto a otros insignes artistas, de Tomás Sancha Lengo (con los números 274 y 561 a 566) y de Francisco Sancha Lengo (con los números 46, 268, 273, 278, 717 y 849 a 854).
La revista publicó el 22 de abril de 1903 el dibujo de Tomás titulado La primavera teatral en Madrid, a partir del original de tinta y témpera sobre papel de 64 x 49 cm. A pesar de la excepcional reproducción, que ocupa toda la página, se han perdido las matizaciones del original que puede ser observado en la Real Academia (L274), apreciando el trabajo de las sucesivas aguadas y las veladuras de color, aunque como se puede notar aquí y a lo largo de su carrera en Tomás domina más el gusto por la narración.

IEA 22/4/1903. Col. BASL

 El dibujo de Francisco ¡Un duende! fue publicado el 8 de julio de 1899, a partir de un impresionante original de 70 x 52 cm. ( L850) donde podemos apreciar toda la fuerza plástica del dibujante, con trazos libérrimos de carboncillo y tiza blanca muy del gusto de su maestro malagueño Joaquín Martínez de la Vega (1846-1905). Hemos querido reproducir también la página anterior de la revista para contrastar el trabajo y la estética de Sancha con las reproducciones de dos cuadros de género, muy al gusto de la publicación y de la época.
IEA 8/7/1899. Col. BASL
Mis agradecimientos al personal de la Real Academia por sus atenciones y las facilidades dadas para el estudio de este conjunto de dibujos casi único en el país, excepcional desde el punto de vista artístico y tremendamente emocionante.

viernes, 3 de febrero de 2012

LOS HERMANOS SANCHA, caricatura de Sancha

IA 9/10/1905
       Ese es el título con el que aparecía este dibujo en un artículo de Manuel Carretero aparecido en La Ilustración artística, nº 1241, el 9 de octubre de 1905. Bajo el título La Caricatura en España: Los Sancha-Marín el escritor analizaba la obra de varios autores: Tomás Sancha Lengo, Francisco Sancha Lengo y Ricardo Marín. El propio Sancha se nos presenta a la derecha, con aire circunspecto, carpeta en ristre, apoyando su mano en el brazo más joven de su hermano, también blandiendo su carpeta junto a su juventud, ambas cerradas demasiado pronto. Los dos comparten unos peculiares rasgos físicos, más acusados en el caso de Sancha y que le costó no pocos equívocos en su estancia en Londres, como contaría más tarde Julio Camba en un divertido artículo en La Vanguardia ("el tipo tan inglés y una guasa tan malagueña").  Ese aspecto extranjero era la herencia materna de Antonia Lengo Martínez de Baños, hermana a su vez del pintor Horacio Lengo (tío de Tomás y Francisco). El padre, José María de Sancha Valverde, ingeniero notabilísimo, los introdujo desde temprana edad en el ambiente artístico, compartiendo con ellos el gusto por la caricatura, como bien nos muestra Manuel Olmedo Checa en su espléndido libro José María de Sancha, editado por Benedito en 1998. El investigador reproduce varios dibujos, entre ellos una aleluya  enviada a la familia desde Galicia, donde el ingeniero narra las vicisitudes del viaje de Churriana a Vigo y posterior estancia acompañado de sus hijos Francisco y Luis.